Caramba, Como Cambian Los Tiempos.

Por: Rafael Peña Se dice, y es una realidad, que lo único que no cambia del mundo es su constante cambio. Baitoa, de ninguna manera puede ser la excepción. Los baitoeros de mi generación hemos visto los naturales cambios que se producen en el mundo y por supuesto en nuestro querido terruño. Desde que se tiene conocimiento de la existencia de Baitoa, hemos contado siempre con ciudadanos que nunca han escatimado esfuerzos en su empeño por mantener el prestigio de la comunidad que ha estado siempre situado en niveles superiores de la sociedad dominicana. Lo verdaderamente grandioso del baitoero ha sido su desinterés personal en cuanto al logro de las metas que se aspiran. Por ejemplo, quien puede decir q profesoras del calibre de Olga Pineda, Ramona Genao[maruca], Amarilis Pérez de Zapata o dona África Núñez de Peña hayan jamás dado muestra de reclamo de meritos por su labor impagable de educadoras?. Quien puede decir que Miguel Fernández [guelito] haya buscado que se le reconozca por su idea y logro por la construcción del local donde funcionan las oficinas de Correos y de la Policía Nacional? Quien puede decir que Bartolo Paulino haya reclamado algún merito por su distinguida participación al frente de las finanzas para lograr la más grande obra netamente baitoera, los terrenos del Complejo Deportivo Sergio Pérez? Quien puede decir que los ejecutivos de las empresas Codifesa e Infesa hayan mostrado algún interés en que se les reconozca su incuestionable ayuda en la construcción del badén sobre el arroyo y del propio Complejo Deportivo? De ninguna manera debemos dejar de apreciar las cosas buenas de los nuevos tiempos, lo que tampoco podemos permitir que nuestras costumbres culturales sean borradas de nuestra existencia, porque si eso llegara a suceder, entonces si veremos desaparecer la grandeza de Baitoa. Nuestros líderes deben surgir naturales, sin que intereses ajenos intervengan en su sano desarrollo. Solo así, veremos muy normal el título de este artículo.

LA VOZ OFICIAL DE BAITOA EN EL MUNDO